Aguará Guazú: los cuidados y la protección de esta especie en peligro de extinción

Actualidad 16 de abril de 2019 Por
En las últimas semanas se conoció la noticia acerca de un aguará guazú que fue encontrado y liberado en la ciudad de Ceres, pero, más tarde apareció atropellado en un camino rural.
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Fue precisamente el día 2 de abril que apareció el animal en las inmediaciones del Centro de Educación Física de Ceres, quienes estaban en el lugar contactaron a la guardia rural Los Pumas. Al observar que estaba en buenas condiciones, decidieron liberarlo en un sitio alejado de la zona urbana para que pueda continuar su camino. Después, unos vecinos lo hallaron muerto con signos de haber sido atropellado en un accidente de tránsito.

A partir de ese momento, se realizaron numerosas especulaciones sobre lo sucedido y denuncias por negligencia a través de las redes sociales, porque se debe seguir un protocolo estipulado en esos casos.

A saber, el aguará guazú se encuentra en peligro de extinción y hay mucha gente que realiza acciones para su protección y la concientización para cuidar la especie. También conocido como zorro grande, junto al venado de las pampas es uno de los monumentos naturales de la provincia de Santa Fe. Sus rasgos característicos son una crin negra, patas largas, negruzcas y manto pardo naranja. Es inofensivo para los seres humanos y tampoco ataca al ganado, se puede alimentar de pequeños vertebrados y frutos.

Para despejar dudas y ciertas versiones erróneas, el semanario se contactó con Marcela Titarelli, quien trabaja en la Granja La Esmeralda de Santa Fe con estas especies, para explicar lo sucedido y dar a conocer el protocolo vigente.

“En conjunto con el Ministerio de la Producción, veterinarios especializados y el Ministerio de Medio Ambiente de la provincia trabajamos para la búsqueda de ejemplares, tanto para la recuperación o para decidir en lugar más adecuado para liberarlo. Siempre difundimos la importancia de trabajar de manera coordinada con las fuerzas de seguridad que son el nexo entre la gente que puede verlos y nosotros. Es importante seguir un protocolo con indicaciones especificas”.

Según explicaron, Los Pumas tuvieron el contacto con el animal y lo liberaron, al enterarse de la noticia, desde la granja se comunicaron con el jefe de zona para que les informe la situación. Les manifestaron la necesidad de trabajar de manera coordinada y las acciones que se deben seguir cuando aparece un aguará guazú.

“El protocolo dice que si el ejemplar no reviste ningún tipo de cuestión de sanidad o alguna complicación en la movilidad y está en condiciones de ser liberado se procede, excepto que haya un problema y deba ser atendido y se deba rehabilitar. Nosotros buscamos evitar que el animal sufra un estrés indeseado, por eso, se traslada a la Granja La Esmeralda para un período de recuperación. Si se libera, sugerimos la toma de muestra de pelo para estudios genéticos y toma de muestra fecal para estudios parasitólogos”, detalló Marcela.

Toda la información que se obtiene en estos casos o acerca de avistajes de los ejemplares en diferentes zonas de la región, se vuelca en una base de datos y sirven como registros para poder trabajar.

“Los avistajes son para saber donde están, pero, hay que convivir con ellos porque son inofensivos y no son peligrosos. Queremos recalcar que no hay que intervenir, hay que evitar tratar de capturarlo, como toda la fauna silvestre está protegida por la Ley Nº 4830, entonces hay que contactar a las fuerzas de seguridad para que, a su vez, se contacten con nosotros y se dedican los pasos a seguir”, cerró la entrevistada.

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