Sus compañeros crearon un banco para facilitar su calidad de vida

Educación 16 de noviembre de 2018 Por
Las escuelas técnicas todos los años deben realizar un proyecto integrador que puede ser para la sociedad o para aliviar el funcionamiento de la misma institución. Alan Cabral necesitaba una mano y sus compañeros se la tendieron.
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Alan Cabral, alumno con problemas motrices, en su nuevo asiento.

La Escuela Técnica N° 491 de la localidad de Soledad decidió participar en INGENIA, programa del Gobierno de la provincia que apoya y brinda los recursos para  proyectos  orientados al bienestar de la sociedad en general. Aquellos que  fomenten la participación joven, la convivencia, el reconocimiento de la diversidad y el fortalecimiento de la ciudadanía.
El motivo que originó esa participación fue que los alumnos de 4to año, notaron que, Alan Cabral, uno de sus compañeros que tiene una discapacidad física le costaba deslizarse en el torno para realizar su trabajo.

Los adolescentes pensaron en su compañero, luego idearon, planificaron y plasmaron su proyecto que sirvió para hacer las horas de trabajo más cómodas.

Alejandro Rojas, alumno de 4to año de la escuela comentó que “el año pasado pensamos una idea que pueda ayudar o beneficiar a los alumnos que tengan alguna discapacidad, Alan es un alumno con una discapacidad pero no es el único. Surgió la idea con los compañeros de 4to año de hacer una plataforma para que lo ayude a estar cómodo a la hora de trabajar en el torno. Nosotros compartimos el mismo espacio de taller y vemos las dificultades que él tiene, no puede permanecer mucho tiempo de pié. Por lo tanto, a mitad del año pasado ideamos una plataforma, el diseño, los detalles, bocetos y básicamente surgió el proyecto, que era trasladarse de una punta a la otra del torno, que tenga los controles a partir de ahí comenzamos con el tema de crearlo” detalló.

La idea y la realización llevo su tiempo de dedicación. “Empezamos en septiembre del año pasado, y lo terminamos este año. Como sucede con todos los proyectos, desde el proyecto original fuimos teniendo diferentes dificultados y debimos cambiar cálculos, y modificar el diseño como sucede en cualquier proyecto. La parte eléctrica debimos realizar un testeo de la conexión del torno porque debimos quitar una conexión externa, eso implica desconectar el torno y estudiar el sistema, eso nos llevó un poco más de tiempo” describió Rojas.

Las escuelas técnicas son lugares para crear diferentes herramientas para facilitar la vida cotidiana. Alejandro Rojas destacó el apoyo constante de los directivos y docentes. “Nosotros tuvimos el acompañamiento de los directivos y docentes, si bien nosotros tenemos la idea y la mirada de cómo se trabaja siempre necesitamos la ayuda o los consejos que nos brinda los docentes para seguir con el proyecto. Nosotros hicimos un proyecto para presentarlo en INGENIA, con ese aporte compramos todo el material, la mayoría de las piezas están fabricadas en la escuela, lo único externo a la institución es la compra de los cables, etc.”.

Finalmente, cuando se logró poner en funcionamiento la plataforma creada y ver a Alan utilizarla fue un momento único. La emoción por el logro conseguido los invadió.

“Fue emocionante ver cómo nuestro compañero la primera vez que lo uso se sintió aliviado y además notó que todos habíamos pensado en él para tratar de ayudarlo. Fue emocionante para todos. El año pasado cuando surgió la idea hicimos un dibujo a la ligera y pensamos que iba a ser sencillo, luego se empezó a complicar y nos llevó más tiempo que el previsto. El próximo año trataremos de fabricar una máquina de ensayo, y luego para 6to años nos quedaría el trabajo final” adelantó Rojas.