Adiós a un hombre comprometido con su tiempo

Sociedad 28 de mayo de 2019 Por
Este domingo se conoció la triste noticia del fallecimiento del Cura Párroco de la localidad de San Vicente, el Sunchalense Víctor Hugo Balangero a la edad de 74 años.
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Balangero un hombre comprometido con su tiempo

El cura tuvo su paso por la ciudad de San Cristóbal. Balangero, obrero metalúrgico, cura y no cualquier cura, fue uno de los que se formaron en el Seminario de Guadalupe y seguidor cercano a Monseñor Vicente Faustino Zazpe. 

Nos conocimos de manera informal, discutiendo de fútbol, yo de Racing y él un fanático de Boca, yo agnóstico y él un sacerdote de los que adhirieron a la opción por los pobres en los 70. No sé si puedo decir que fui su amigo, solo sé que fue una entrañable relación, tal vez porque nos respetamos mutuamente nuestras profundas diferencias en cuanto a creer o no creer en dios.  Coincidíamos eso sí, en que faltaba mucha justicia en este mundo. Que había que luchar por equilibrar la balanza entre los que menos tienen y los que lo tienen todo. Lo recuerdo yo en un lado de la protesta por el cierre del ferrocarril contra un gremio y un gobierno que lo quería desguazar. Fue en la época del Menemismo donde se decidió cerrar el ferrocarril, y la Unión Ferroviaria con Pedraza a la cabeza en vez de pelear por mantener nuestra fuente de trabajo negoció quedarse con los despojos de nuestra empresa ferroviaria vía cooperativas apoyadas por suntuosos subsidios que administraba el extinto José Pedraza y su círculo más cercano. En tanto que el padre Balangero se puso al frente de los intereses de nuestro pueblo y de los empleados ferroviarios, denunciando públicamente al Ministro Domingo Cavallo y organizaba marchas para protestar por el cierre, el municipio local se reunía con Menem en Laguna Paiva para sellar el destino de nuestra comunidad y de los 600 empleados que trabajábamos en el complejo ferroviario de nuestra ciudad. Ese fue Balangero, un tipo que iba al frente y decía lo que tenía que decir, lo que le costó un apercibimiento de la justicia impulsado por un juez local. Un cura incómodo para el poder y hasta para muchos devotos que hicieron lo posible para que sea trasladado. Lo que finalmente ocurrió, años después fue trasladado a Frontera. Lo supe ir a visitar a esa ciudad, allí fue la última vez que lo vi.

Ya estaba con muchos años de edad, pero con sus convicciones de siempre. Pensando en las diferentes tareas que quería emprender.

Creo que San Cristóbal le debe ese gesto de rebeldía a Balangero, en un momento muy duro para la ciudad.

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