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29/09/2014

Nacionales | Política | Libertades individuales

“No criminalizar el consumo”

Juan Carlos Molina cura a cargo del Sedronar con llegada directa al Papa Francisco Juan Carlos Molina cura a cargo del Sedronar con llegada directa al Papa Francisco

Con esta frase como disparador, Juan Carlos Molina, titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) deja abierta la puerta a un fenomenal debate sobre el consumo de la que será el tema excluyente de los próximos días, además se presentará un proyecto en las cámaras, dijo el funcionario Kirchnerista que es además sacerdote Católico.

Otra vez el gobierno ocupando el centro del ring, esta iniciativa que roza intereses de amplios sectores de clases medias del país que son consumidores de estaba esperando el debate del tema. Enfrente hay otros sectores que creen negativo los avances sobre el libre consumo. Seguramente hay mucha estigmatización e ignorancia que esperamos que en el paso por las cámaras echen luz sobre el tema haciendo más justo el uso de las libertades que cada ser humano tiene. “No se trata de no perseguir más el narcotráfico ni al dealer, sino que exista una ley que no habilite a detener al consumidor que está protegido por el fallo de la Corte” comento a los medios capitalinos Molinas. Habló sobre la persecución a mulas y pequeños dealers, y que no se avanza sobre los narcos. “Tenemos las cárceles llenas de perejiles”, dijo al respecto y luego agregó“yo habilitaría el consumo de todo”. “Me refería a que el problema no es el consumidor, sino el narco. Eso no quiere decir que aliente el consumo, que si es adictivo debe ser tratado. Pero desde la salud y no desde la penalidad, que no lo va a solucionar.” También habló sobre otros proyectos, muy en borrador, sobre la necesidad de regulación a la publicidad para el consumo de alcohol y medicamentos. “Te dicen que todo es lo mismo y te alientan al consumo. Y no es todo lo mismo.”

El proyecto a presentar

“El proyecto lo estamos trabajando con un grupo de diuptados. La idea central es modificar los artículos 5, 14 y 16 de la Ley de s (23.737). Lo que pretendemos es que se transparente lo que ya está de hecho. En los procedimientos, la policía detiene al que tiene para su consumo personal, aunque después los jueces lo liberen porque existe el fallo Arriola, de la Corte Suprema, que consideró inconstitucional la persecución penal de quien consume s sin perjudicar a terceros.”

Molina sostuvo que “no lo llamamos despenalización porque ésa no es la idea. Tampoco legalización del consumo. Porque si no parece que estamos incentivando al consumo. Y no es así. Lo que proponemos en el proyecto es que el efecto del fallo de la Corte se traslade a una ley. Que sea ilegal detener a quien tiene para consumo personal. Para detener al consumidor, que después va a ser liberado por el juez, se pone en marcha una maquinaria que cuesta al año 1200 millones de pesos. Ese dinero podría destinarse a la investigación contra el narcotráfico. No se está deteniendo al narco. Nuestras cárceles están llenas de perejiles”.

Durante la mañana de ayer, Molina fue entrevistado en Radio Nacional (ver aparte) y sus declaraciones, luego, en algunos portales online, fueron descontextualizadas: “Yo habilitaría el consumo de todo”. “Lo que dije –explicó Molina a Página/12– es que el consumo no debe ser penalizado, no tienen que intervenir ni la policía ni el juez. El consumo adictivo es en todo caso un problema que se debe abordar desde la salud y no como una cuestión penal. Habilitaría el consumo, como de hecho lo está, y para los casos adictivos abriría centros, pero no criminalizarlos como pasa ahora. En Salta están trabajando, junto con organismos internacionales, en lo que se llama tribunales de . Cuando se trata del caso de un delito pequeño, el imputado tiene la posiblidad de ir por la probation”.

Molina agregó que “la persecución penal por la actual ley de s es fuertemente discriminatoria. Me preocupa la violencia institucional, que no se produce a la salida de los boliches de la Costanera ni porque tengan un porro. Se detiene a los pibes de la villa, los morochitos que salen de la bailanta. Y después los jueces los largan porque es inconstitucional su detención. El otro día metieron presos a dos pibes chicos en el Chaco porque los encontraron regando dos plantas de en un baldío. Tenemos que hacerlo más claro todo”.

Además del proyecto de modificación de la ley de s que está llevando adelante, Molina ya empezó a trabajar con sus equipos sobre algún tipo de regulación sobre la publicidad que promueve el consumo de alcohol y de medicamentos. “Hay que regular la publicidad que te vende que la vida es mágica. La vida no es mágica. No todo da lo mismo. Tenemos las estadísticas de los hospitales sobre ingresos toxicológicos. El 70 por ciento de las emergencias toxicológicas en las guardias hospitalarias son por consumo de alcohol. Tenemos que ir por un cambio cultural. Si hay un cumpleaños de 15, y si no hay alcohol, los amigos de la nena no van, entonces los padres hacen la vista gorda. No puede ser así. Tenemos que tomar conciencia. Lo hemos logrado con el tabaco. Hoy todas las leyes amparan al no fumador. Se logró que no se fumara en ambientes públicos; se logró que se pidiera permiso para fumar, ‘le molesta si fumo’ se pregunta ahora. Con los medicamentos de venta libre se llena un changuito de compras. Si tenés dolor de cabeza, tomate una pastilla; si sufriste un golpe, tomate una pastilla; si tenés menstruación, tomate una pastilla; si querés dormir, tomate una pastilla. El alcohol está asociado directamente a la mayor parte de los accidentes de tránsito. Lo malo es que se transforma en un arma que perjudica a terceros. Y también está vinculado al consumo de pastillas. Los cócteles de la previa de los adolescentes. Nadie dice nada porque está incorporado a la cultura y la publicidad alienta esa costumbre. Hay que hacer un cambio cultural profundo”.