Domingo 17 de Diciembre, de 2017
  1. Todo
  2. Deportes
  3. Política
  4. Actualidad
  5. Policiales
  6. Mas Secciones
  7. Noticias de tu ciudad
  1. Carnavales
  2. Cultura
  3. Economía
  4. Educación
  5. Empresariales
  6. Espectáculos
  7. Gremiales
  8. Informe especial
  9. Judiciales
  10. Legislativas
  11. Obras Públicas
  12. Producción
  13. Pueblo a Pueblo
  14. Salud
  15. Servicios Públicos
  16. Sociales
  17. Sociedad
  18. Turismo

31/05/2016

Reconquista | Sociales | Ejemplo solidario

“Hacer algo por el otro agradeciendo que uno está bien"

Entrega de sillas, compradas con las donaciones Entrega de sillas, compradas con las donaciones

ALPI es una Asociación Civil, centro internación y atención ambulatoria, que cuenta con equipos de profesionales médicos interdisciplinarios experto en rehabilitación de lesiones motoras y de lenguaje.

Poliomielitis o poli, es un grupo de enfermedades, agudas o crónicas, producidas por la lesión de las astas anteriores o motoras de la médula. Sus síntomas principales son la atrofia y parálisis de los músculos correspondientes a las lesiones medulares.

ALPI es una organización social que nace a partir de una necesidad, la prevención de la polio pero sobre todo el después de una polio. ¿Cómo seguir? Mirta Magneago Presidenta de ALPI de Reconquista comentó al Departamental del Norte sobre la enfermedad y sobre sus líneas de acción en la zona.

Maneago dijo: “ALPI nace en Reconquista hace 55 años, comenzó a partir de casos de poliomielitis en todo el mundo. Primero se comenzó con las vacunaciones en Buenos Aires, pero era necesario tener una referencia en el norte santafesino”.

“Así comenzó ALPI –continuó- , primero casa por casa, luego le dieron un lugar en la terminal de ómnibus, vacunando con la Sabin oral, hasta que en 1961 le seden la parte norte del hospital el Ministerio de Salud, las señoras comenzaron la construcción a través de donaciones de un mejor espacio para las personas que sufrían esta enfermedad”.

“En el transcurso de este recorrido, las voluntarias vieron que la polio dejaba secuelas, por ello ALPI comenzó a becar a profesionales de la ciudad para que puedan profesionalizarse en la enfermedad. No sólo se trataba de vacunar contra la polio, sino que también ayudar a las personas que la padecieron”.

ALPI se dedicó a becar a profesionales, becar para el conocimiento, para el mejor tratamiento, lo hacían a través de beneficios, ya que, como toda organización social no persigue ningún fin de lucro.

Continuando con la lucha permanente, Mirta dirá: “En 2005 se hizo cargo la provincia con los profesionales, pero no sólo se necesita rehabilitar, se necesitaba materiales, como camillas, cabina audiométrica, muebles, cocina, y todo esto se hizo con la colaboración de la gente, con donativos y beneficios”

Más allá del gran esfuerzo de estas primeras mujeres y de los voluntarios posteriores, era necesario, es necesario un edificio propio en donde se promuevan otras alternativas y ayudas más allá de la asistencia y rehabilitación. “El municipio donó el terreno en San Martín casi Brown, en el aniversario, en nuestro 55 años, queríamos hacer algo más firme, empezar la construcción con un futuro bien anhelado. Este edificio se construirá con donaciones, así que todos los que se quieran sumar en la donación de materiales de la construcción es bienvenido. Ya que la mano de obra, la dona la Municipalidad de Reconquista”.

Una proyección a futuro pero no sólo del edificio, sino de vidas, ALPI, no sólo rehabilitará como lo hace hasta ahora, sino que también los ayudará a los pacientes en una vida posterior de la polio, la vida sigue, más allá de los inconvenientes, por ello se realizarán talleres con salida laboral, “más allá del apoyo psicológico, creemos necesario, talleres para que puedan desempeñarse el día de mañana, los pacientes que sufrieron la polio”.

Una actividad que no tiene días de descanso

“Visitamos, generalmente, a las familias los fines de semana ya que todos trabajamos, y esto no es más que voluntariado, hecho con el corazón. Somos personas que dedicamos nuestro tiempo para ayudar al otro. Diagramamos el trabajo en función a eso”.

Sobre qué donar

ALPI no sólo necesita donación de materiales de construcción para el edificio propio, sino que también “tenemos en la calle personas que realizan Socios Benefactores, hace tres años que se comenzó, con este dinero podemos comprar sillas de ruedas y elementos ortopédicos. Además, las personas que nos ayudan pueden llevarse premios todas las semanas, en órdenes de compras, y este año hay tres autos”

Pero, también se pueden donar elementos ortopédicos que un familiar ya no utilice “ya que los chicos de la escuela Industrial de Avellaneda, arreglan los elementos que lo necesitan”

“Abarcamos un territorio bastante amplio desde Calchaquí hasta Florencia, y tratamos de asistir a todos, por ejemplo a dos niños con parálisis cerebral de dos añitos que necesitaban sillas adaptadas que se hacen en EEUU obtuvieron esas sillas, niños de Romang y Villa Ana, no ha demorado ni dos meses en llegar. También asesoramos a las familias, en los trámites con las obras sociales porque tardan demasiado, tratamos que sea más rápido. Asistimos por semana aproximadamente cinco personas, por diferentes motivos”.

“La idea fundamental es hacer una Institución Escuela, así que pensamos en un sinnúmero de profesionales, los cuales en un comienzo será una donación de su trabajo, luego ya pensaríamos en ampliar y coordinar aún mejor, por ello estamos en articulación permanente con ALPI Buenos Aires, es importante trabajar en redes” – Comentó Mirta.

Finalmente la presidenta dijo: “Hablamos en el mismo idioma, por eso ayudamos, y nos hacemos eco de sus necesidades, algunas familias están muy solas, estamos ahí ayudando a cada persona que lo necesite”