Desde la primavera de 2019 hasta la actualidad las lluvias han sido deficitarias. Importantes áreas sufren la sequía extrema. El impacto ambiental y social es innumerable.
La decisión se tomó a raíz del impacto y las consecuencias que está generando la bajante histórica más importante de los últimos 77 años en la cuenca hídrica de los ríos Paraná, Paraguay e Iguazú.c
Así lo permiten estimar los niveles mínimos del río Paraná previstos para los próximos días del mes de junio. A un año de la bajante más importante que ocurrió en nuestro gran río en los últimos 50 años, se acentuarán los impactos geomorfológicos en el paisaje. Cegamiento completo de cauces y avance del delta del Arroyo Leyes sobre la Laguna Setúbal serán los más significativos a nivel local.