Perotti empieza a mover sus fichas en el Senado

Política 06 de noviembre de 2019 Por
El gobernador electo quiere hacer pie en un terreno que hoy maneja el jefe del bloque justicialista, Armando Traferri. En las últimas semanas el legislador tuvo gestos que expusieron públicamente los ruidos que hay con el futuro mandatario santafesino
PERO

El 16 de junio pasado el peronismo santafesino consiguió volver al poder en la provincia, algo que había perdido hace 12 años en manos de Hermes Binner. Omar Perotti fue el nombre de la victoria, pero debajo de esa figura hubo un trabajo que incluyó a todos los sectores del justicialismo. Todo parecía un camino color de rosas hacia la Casa de Gobierno, pero las pujas internas empezaron a generar tensiones mucho más fuertes de lo esperado.

Durante los años que gobernó el Frente Progresista el mayor reducto de poder del Justicialismo fue el Senado provincial, que siempre tuvo mayoría del PJ. En 2015 los senadores mostraron los números de las elecciones y le dijeron por los medios a Perotti que si los hubiese convocado a hacer campaña habría ganado la gobernación, ya que todos los candidatos a senadores del PJ sumaban más que el entonces candidato a la Casa Gris.

Pero en los últimos cuatro años esa mayoría se abroqueló, dejó de lado las divisiones en distintos bloques y todos conformaron el Juan Domingo Perón que hoy preside el senador por San Lorenzo, Armando Traferri. Eso les permitió mayor fuerza de negociación con el gobernador Miguel Lifschitz y, también, hacia el interior del peronismo. De allí surgió el Nuevo Espacio Santafesino que llevó a Alejandra Rodenas a integrar la fórmula como la vice de Perotti.

De los 11 senadores que tiene en la actualidad el justicialismo, a partir del 10 de diciembre pasarán a ser 12. El PJ perdió el departamento San Jerónimo, pero ganó el de Rosario, con Marcelo Lewandowski, y el de La Capital, con Marcos Castelló. Y Joaquín Gramajo que fue electo por el Frente Progresista, es un histórico dirigente del justicialismo. Con la derrota del Frente Progresista nada hace pensar que las cosas vayan a cambiar.

Los dos flamantes legisladores llegan a la Cámara alta de la mano de Perotti. Ellos se suman a Alcides Calvo –el legislador de Castellanos, la tierra de Perotti–, pero además intensificarán las negociaciones con el resto de los legisladores para que el jefe del Ejecutivo empiece a pisar fuerte en la Legislatura, donde tendrá la Cámara de Diputados en contra.

Sin embargo, en las últimas semanas Traferri fue una piedra molesta en el zapato de Perotti y por ahora no lo deja caminar cómodo hacia el 10 de diciembre. El hombre de San Lorenzo formaba parte del equipo de transición, pero algo pasó y pegó un portazo. Traferri adujo que no era consultado en las decisiones que se tomaban y que "no tenía sentido" seguir integrando la transición si Perotti y Lifschitz ya se habían reunido cara a cara.

Luego consiguió que su iniciativa del Plan de Intervención Integral en los Barrios, más conocido como Plan Abre ampliado, fuera ley hace unas semanas. Ese proyecto generó la protesta de los diputados del Justicialismo que están alineados con Perotti. Esa ley le compromete unos 3.500 millones de pesos al gobernador electo para su primer año de gestión.

Algunos diputados del PJ aseguran que los pliegos para defensores adjuntos que envió el Ejecutivo provincial –el de Jorge Henn para el centro norte y el de Gabriel Savino para el centro sur– fueron acordados con el jefe de los senadores justicialistas.

Mientras que los últimos episodios que produjeron tensiones fueron el pedido de que Lifschitz envíe el Presupuesto, a contramano de lo que había acordado el propio gobernador saliente con el electo, y el no a la reforma constitucional.

La semana pasada Traferri calificó como “una falta de respeto” que el bloque de diputados justicialistas haya reflotado el proyecto de necesidad de reformar la Constitución provincial sin consultar antes a los senadores. De esa manera, el legislador terminó de enfriar una iniciativa que podría darle la chance a Perotti de buscar su reelección dentro de cuatro años. Por lo tanto, no fue un no cualquiera al futuro gobernador.

En diálogo con UNO Santa Fe, el senador electo por Rosario, Marcelo Lewandowski, dijo que el PJ cuenta 12 senadores justicialistas a partir del 10 de diciembre y que "se va a llegar a la unidad".

Ante la pregunta de si no consideraba notorias las diferencias que Traferri había marcado con sus gestos, Lewandowski respondió: "Está bien, pero creo que a partir del 11 de diciembre va a ser un bloque unificado que va a responder a las propuestas del gobierno provincial. De eso no tengo dudas. Hoy puede haber miradas diferentes, pero eso se va a solucionar".

Por otra parte descartó que haya una mesa de negociación pero dijo que "los senadores de mayor experiencia como Calvo y como (Eduardo) Rosconi dialogan permanentemente" y que son quienes "tratan de que se puedan consensuar posturas".

"Se está llegando a un punto donde se debe lograr un acuerdo básico de convivencia. Pertenecemos todos al mismo partido que es el que va a gobernar, no creo que tenga que pensarse en una ruptura", sostuvo.

"Es cierto que hubo temas que generaron ruido", admitió el legislador electo cuando se le mencionó las declaraciones de Traferri sobre la reforma constitucional, el Plan Abre ampliado "y lo del presupuesto también", acotó Lewandowski reconociendo los recientes cortocircuitos. "Pero hay tiempo y hay margen para pensar que desde el 11 de diciembre vamos a trabajar en un solo bloque y que no se piense en un bloque dividido. No se puede pensar en un peronismo dividido en la cámara en la que tiene mayoría", sostuvo.

"Falta diálogo para una serie de entendimientos básicos que son el abecé de la política. Yo no veo que haya cuestiones políticas de fondo, que en definitiva son las que dividen las aguas. Esto con un café de por medio se soluciona. No hay diferencias políticas profundas que sean insalvables", dijo Lewandowski que dijo desconocer si esa posibilidad entre Perotti y Traferri está cerca.

Hoy la foto dice otra cosa. Pero en política las fotos se mueven, y rápido. Traferri ya mostró que desde el Senado puede manejar algunos resortes que terminan teniendo su impacto más allá de las paredes de la Legislatura. También le está diciendo a Perotti que la Cámara alta fue su territorio en los últimos años y que no está dispuesto cederlo en una figura que designe el Ejecutivo.

Habrá que esperar hasta el 4 de diciembre para ver si ahí ya hay algún movimiento. Ese día jurarán los nuevos senadores y luego se hará la sesión preparatoria donde se elegirán las autoridades del cuerpo que presidirá la vicegobernadora. Ahí puede haber una nueva foto de la política santafesina, que seguro no será la definitiva porque la política es movimiento constante. 

Fuente: UNO



Boletín de noticias