Pullaro quiere discutir tres reformas en el Congreso: tributaria, laboral y sindical

Política 23 de agosto de 2021 Por Por Ramiro Muñoz
El radical insiste en la necesidad que tiene la república en ganarle al kirchnerismo para iniciar una nueva etapa. "Tenemos que ganar en 2021 para transitar hacia 2023 a una Argentina que pueda ser diferente", señala.
398722_2

Los radicales Maximiliano Pullaro, nacido en Hughes, y la capitalina Carolina Piedrabuena son precandidatos a senadores nacionales por Evolución y compiten dentro de Juntos por el Cambio. La lista tiene el respaldo del senador porteño Martín Lousteau quien ya estuvo en varios recorridos en distintas zonas de Santa Fe junto al sector.

Pullaro, hoy jefe de la bancada radical de diputados provinciales conversó con El Litoral.
- ¿Qué le está proponiendo a los santafesinos? - Centralmente dos cosas: primero la propuesta de derrotar al kirchnerismo en la provincia de Santa Fe pero a través de un proyecto político nacional que le gane en muchas provincias, y muchas veces, para obligarlo -primero al peronismo- a ser mejor, para de esa manera reconstruir y reconfigurar el sistema de partidos políticos y; en segundo término trabajar para tener una alternativa para el 2023 en el gobierno nacional. Tenemos que ganar en 2021 para transitar hacia 2023 a una Argentina que pueda ser diferente. Agendando los principales problemas que tiene la provincia de Santa Fe: inseguridad, pero también de producción. Quien quiere producir tiene una carga fiscal tributaria muy, muy importante. Trabajamos para tomar esos temas principales que hay en nuestro país y ordenarlos. Proponemos trabajar en una reforma impositiva. En los últimos 20 años aumentó la carga tributaria en un 70% en la República Argentina, sin embargo, tenemos más del doble de pobres, por lo tanto lo que propone el kirchnerismo es un sistema perverso. Proponemos una reforma laboral que garantice el derecho de los trabajadores, pero también el derecho de los empresarios a poder tomar personas, poder crecer y desarrollar sus emprendimientos y, por supuesto, poner en agenda política una reforma sindical. Hoy los sindicatos -no todos- se han transformado en mafias que terminan extorsionando a los empresarios y a los productores en lugar de acompañar el desarrollo que deben tener las empresas.
- Pone otra vez el ojo en reforma sindical un tema pendiente y que fue la primera gran derrota parlamentaria del gobierno de Raúl Alfonsín
- De allí en más no volvimos a poner el foco en eso que es uno de los problemas que tiene la Argentina. Cuando hablamos de democratización de los sindicatos hablamos de una profunda reforma dentro de ellos, particularmente que el que gana no se lleve todos los cargos y que pueda administrar un sindicato durante 40 años. Lo que sucede en la República es muy grave: caída abrupta del salario, trabajadores pobres y sindicalistas multimillonarios que están 30, 40, 50 años al frente de sindicatos cuando el empleo está peor. En lugar de defender los intereses de los trabajadores defienden intereses sectoriales, y en lugar de apostar al desarrollo de un país apuestan a la extorsión de los empresarios. Esto también tiene que ver con un modelo político que es el kirchnerismo y que entiende que el empresario es el enemigo, el productor es enemigo, Nosotros creemos que empresarios, productores son aliados estratégicos para el desarrollo.
- El tema impositivo es clave. Se superponen tasas e impuestos, pero toda reforma parece ameritar un acuerdo entre distintos estamentos del gobierno
- Primer punto: planteamos temas de agenda: reforma fiscal, laboral. de sindicatos. Son problemas de fondo de la Argentina que hay que reformar. En segundo lugar, planteamos la construcción de un proyecto político de poder, no planteamos que se va a reformar de la noche a la mañana, es un sistema político. El sistema político del kirchnerismo hace que se paguen más impuestos y tengamos más pobres. Los recursos que se generan en el país van al conurbano bonaerense, caen en programas sociales, en subsidios, en detrimento del interior y de la provincia de Santa Fe. Proponemos un proyecto político superador al kirchnerismo y que haga las reformas que haya que hacer. Para hacer esas reformas no alcanza con ganarle al kirchnerismo, necesitamos construir una nueva alternativa de poder que gobierne bien la República Argentina
- ¿El acompañamiento de Martín Lousteau a la lista tiene que ver con esto y con la inserción radical en Juntos por el Cambio?
- Nuestro sector político (NEO-UCR) era parte de un proyecto político provincial de lo cual sentimos orgullosos de haber sido funcionarios junto a Caro (Piedrabuena) del mejor gobierno que tuvo la provincia, el de Miguel Lifschitz y Carlos Fascendini. Al kirchnerismo lo podemos derrotar en Santa Fe donde es probable que pierda el kirchnerismo de (Omar) Perotti o el kirchnerismo de (Agustín) Rossi, ambos son parte del mismo sistema de defensa de ideas. Pero no alcanza con vencerlos en una provincia si querés ganarles en serio. Podes gobernar bien una provincia, una municipalidad pero no podés llevar adelante las transformaciones profundas que necesita el país. Para eso tenés que ser parte de un proyecto político nacional y en eso coincidimos con Lousteau y es la expectativa que genera en el radicalismo.


Lousteau enfrentó al Pro en CABA en 2013, 2015, en 2017 y acordó con Rodríguez Larreta en 2019. A través de Lousteau se suma Facundo Manes en pcia de Buenos Aires y se incorpora dándole a la UCR una expectativa diferente de poder y de renovación. Y Manes trae a Margarita Stolbizer, la líder de Progresistas a este Juntos por el Cambio nuevo. Se suma a Martín Tetaz por CABA. Son nuevos actores políticos para mejorar la UCR y mejorar Juntos por el Cambio. Esta es la coincidencia con Lousteau y los que nos motiva a sumarnos, a trabajar. Si no hubiésemos encontrado ese tipo de referencias era imposible soñar con un proyecto político nacional y uno termina provincializándose. Par llevara adelante las necesarias transformaciones que se necesitan, necesitamos ganar el Estado Nacional y desde Santa Fe queremos hacer nuestro aporte.
- Su paso por el ministerio de Seguridad de la provincia, ¿le abre o le cierra puertas en el electorado?
- Creo que nos abre puertas. Hay una consideración que se dio cuando nos fuimos del ministerio de Seguridad más allá de los indicadores, aunque aclaro que ahora todos empeoraron. Lo que se reconoce es nuestra impronta, la forma de trabajar, de dar la cara, el tiempo que le dedicamos. Atendíamos sábados, domingos, íbamos al ministerio a las 6 y nos íbamos 9 o 10 de la noche; los problemas los abordamos de manera multidisciplinaria; atendíamos a las víctimas, a las instituciones, a las vecinales e intentamos dar respuestas. Muchos temas los resolvíamos; algunos objetivos que teníamos no los pudimos cumplir o no llegamos a resolver, pero se valora la impronta.
- Hoy a nivel país y provincia sigue siendo la inseguridad uno de los principales temas en agenda
- Es el principal problema de agenda que tiene la provincia de Santa Fe, problema que tenemos que resolver los tres poderes del Estado y no se puede tomar a la ligera como hizo el gobernador Omar Perotti que sintetizó muy bien en una idea, eslogan el problema que tenían los santafesinos en ese momento 'paz y orden', pero claramente no había plan de seguridad; no sabían hacia donde ir, que rumbo tomar: sacaron el Servicio Penitenciario del ministerio de Seguridad: entregaron la conducción de la seguridad a las fuerzas de seguridad y hoy quien gobierna y toma decisiones es el jefe de Policía. Lo que ocurrió en el Centro de Acción Penal de Rosario, una información de inteligencia que sale en un diario nacional, sin embargo, no hubo previsión, no se montó un operativo de seguridad para prevenir un ataque de amedrantamiento a la justicia. Son temas sensibles y graves. Esto sucede porque no hay conducción política de las fuerzas. El ministro y el secretario de Seguridad debieron estar arriba de esa información y no estuvieron.
- Qué recoge en las recorridas en un momento delicado donde la pandemia genera tristeza, preocupación en la ciudadanía.
- Mucha angustia, especialmente de sectores que quieren producir, quieren arrancar pero sufren una asfixia impositiva. La situación de pandemia con ayudas que no llegaron; cien mil pymes quebradas en el país; diez mil en la provincia, solo hace falta caminar los centros de las ciudades para ver locales vacíos, comercios cerrados. La bronca de muchas personas de haber visto cómo se administró la pandemia. Somos un país que tiene cuatro veces más de muertos que el promedio mundial; hasta la semana pasada, 80% de mayores de 60 años sin segunda dosis de vacunación; lugar 80 entre los países con menor vacunación casi 100 mil habitantes; vacunatorio vip en el país, en la provincia y el escándalo de Olivos. Lo que sucedió lo único que hace es quitarle autoridad al presidente de la Nación. Parece un adolescente, primero negando, cuando aparece la primera foto se enoja y aparece el video, sin dar la cara. ¿Con qué autoridad se llega una tercera ola como tuvieron otros países?. ¿Vamos a cerrar, a pedirle a la gente que se aísle o que se quede cerrada en su casa?. Un año y pico sin clases, perdimos seres queridos, todos cerrados, no pudimos socializar. Hay que reflexionar mucho sobre lo sucedido; vivimos mucha angustia en Santa Fe por lo ocurrido.

Por Ramiro Muñoz

Periodista Integral con orientación deportiva

Te puede interesar