La licitación del Belgrano Cargas apunta a transferir al sector privado las empresas ferroviaria de cargas, con un esquema dividido por líneas y unidades de negocio.
El diseño prevé separar el proceso entre las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, y habilitar ofertas independientes para infraestructura, operación ferroviaria y talleres. La intención oficial es evitar un único paquete cerrado y permitir que distintos operadores compitan por partes del sistema. El esquema también busca abrir la posibilidad de que una empresa participe solo en una de las unidades de negocio o que presente una propuesta integrada si quiere operar más de un tramo. En el Gobierno sostienen que ese formato puede ampliar la competencia y atraer interesados con perfiles distintos: operadores ferroviarios, empresas logísticas, usuarios intensivos de carga, compañías vinculadas a infraestructura y grupos con experiencia en mantenimiento.





