En lo que va del año, la carne aumentó 20%, casi cinco veces más que el índice general de precios al consumidor, y acumula en el cálculo interanual un encarecimiento del 73,4%.
La suba del precio de la carne bovina estuvo fuertemente condicionada por una restricción de oferta originada en la caída del stock ganadero durante 2024–2025, con menor disponibilidad de terneros, novillos y vaquillonas para faena, explicó el Centro CEPA.










