"Cuidemos lo nuestro", fue la consigna de la marcha en las calles de la localidad santafesina, en rechazo a la decisión del gobierno nacional de intervenir y expropiar la cerealera.
Después de un largo encierro de casi dos meses pudieron salir a caminar por el barrio, una acción normal que adquirió ribetes extraordinarios por la pandemia del Covid-19. Se definió como "una prueba piloto", de 10:00 a 18:00 horas.