Acompañar el proceso y soltar para verlos volar.
Pero a la hora de despegar del nido les cabe solo a ellos la decisión. Se trata de sus vidas, de lo que les gusta, lo que les despierta interés, aquellas “cosas” que les salen bien, sus talentos. ¿Cómo quieren vivir? ¿De qué manera? ¿Dónde?
Lo que la familia puede hacer es acompañarlos. Escuchar sus preocupaciones, respetarlos y por sobre todas las cosas creer en ellos. Los hijos no deben venir a terminar lo que empezamos, ni a realizar los sueños que no pudimos cumplir.
En muchas ocasiones, cuando los padres me consultan por los procesos vocacionales para sus hijos, terminan conversando sobre ellos mismos: -“¿Sabés que nunca supe para que soy bueno en realidad?” -“Me hubiese gustado tanto hacer tal cosa pero no me animé.” –“No me dejaron probar”. “Me dijeron que no servía”. Y así la lista sigue.
La búsqueda de la vocación es algo que merece dedicar su tiempo, no debe tomarse a la ligera si queremos vivir una vida con sentido, haciendo cada día aquello que nos gusta y nos da felicidad.
Un proceso de coaching Vocacional brinda autoconocimiento para identificar intereses, aptitudes, valores, inteligencia predominante, personalidad. Aprender a tomar decisiones con responsabilidad, desde lo que “elijo hacer” y no desde el “deber hacer algo”.
Se diferencia de la Orientación Vocacional “clásica” que se centra en los informes de Test.
El coaching profundiza en el ser, indagando en sus creencias para poder abrirse a nuevas posibilidades, cultivar confianza en sí mismo y tomar acciones que los conduzcan al éxito personal y profesional.
Dani Gallo Coach
Coach Ontológico Profesional (ICF)
Especialización Coaching Vocacional
Diplomatura en Educación Emocional
Contacto: Whatsapp 3408675231
Instagram: @danig_coach