La orfebrería una pasión que atrapó a Pablo Doro

Actualidad 16 de mayo de 2021 Por Ivana Litvak
La pandemia aceleró un talento que Doro desconocía: la orfebrería. Se capacitó y hoy realiza joyas a pedido y personalizadas.
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Pablo Doro

La creatividad y el trabajo artesanal llegaron a Pablo Doro en un momento muy especial: la pandemia. Tal como lo relata, se encontró con esta pasión sin buscarla.

“La idea de armar joyas surgió inesperadamente, nunca fui de realizar ninguna artesanía, el único contacto que tenía en esa área era cuando iba a la escuela. El año pasado en medio del comienzo de la cuarentena estricta nosotros teníamos la responsabilidad de llevar adelante los puestos de control y eso era intenso y estresante. Un día cuando llegué a mi casa me puse a ver un video donde creaban un anillo con una tuerca y lo hice. Luego lo hice con una moneda y con las iniciales de mi madre. Pensé que me iba a resultar más difícil, me despertó el interés, busqué en internet herramientas de joyería y compré una sierra de mano muy pequeña para calar. Ahí comencé el desafío de calar una moneda con las iniciales de mi hijo y salió. Me interesé luego en otros metales, compré alpaca. Realicé unos anillos y comencé a comprar la plata lista para poder trabajar. La primera chapa de plata que compre era de 10 x 4 cm. Ahí empecé a sacar los primeros anillos y dijes, y me gusto cada vez más.

Comencé a hacer los cursos virtuales y cuando se habilitó la posibilidad de viajar comencé a tomar clases una vez al mes en una Escuela de Joyería en Córdoba. Actualmente trabajo oro y fui incorporando las herramientas que se necesitan. Ahora realizo el proceso completo tanto en oro como en plata, desde la fundición, estirado y el proceso de realización”.

Doro descubrió un mercado en la región que estaba descuidado: la orfebrería. Luego de mostrar sus creaciones comenzaron a llegar las consultas de muchos que querían joyas personalizadas o bien que tenían pequeños daños y precisaban ser reparadas. “Primero descubrí esta pasión. Sentía la necesidad de encontrar algo que me apasione tanto como la política. Y lo encontré sin buscar. Hay días que me encierro en el taller, y me he quedado hasta 10 horas. Pienso en perfeccionarme. Cuando me animé a mostrar mis trabajos empecé a recibir muchas consultas. No hay orfebres en la zona” comentó Doro.

Finamente, Pablo, asegura que la mayor demanda proviene de las mujeres, pero admite que recibe consultas y pedidos de hombres también: “fui notando que el gusto por las joyas es tanto de hombres como de mujeres. Si bien mayoritariamente son mujeres las que consultan, hay hombres que les interesa algún anillo o algún dije y otros tantos para hacer obsequios” concluyó.

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