Virginia Peruchini en lo más alto del arbitraje internacional

Deportes 03 de agosto de 2021 Por Noelí Rojas
La árbitro de básquet que cuenta con licencia negra internacional ha recorrido un largo camino y ha cosechado importantes logros en su carrera profesional.
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La sancristobalense Virginia Peruchini, recibida de Profesora de Educación Física en Santa Fe, hace 15 años que se dedica a esta profesión de árbitro que tanto ama y en la que se ha encargado de saltar cada obstáculo para poder lograr sus objetivos y hace 10 años que es árbitro internacional. El camino para cumplir los sueños no es fácil pero con mucho orgullo ella cuenta que lo pudo hacer y su nivel profesional está en lo más alto.

Virginia es una de ocho las mujeres que tienen licencia negra en el mundo, el color de la licencia otorgada por FIBA define el nivel de las competencias internacionales que los árbitros pueden dirigir y la de ese color es el nivel más alto. Ella es la única en el país y esto le ha permitido viajar alrededor del mundo y participar en más de 50 torneos.

Hoy, de regreso a su ciudad natal tras dirigir en el Mundial de Básquet Masculino U19 en Letonia brindó una entrevista a El Departamental y contó su experiencia en todos estos años de trabajo y sacrificio.

“Con muchas ansias de estar en San Cristóbal, a veces no nos damos cuenta de todo lo lindo que tenemos, así que estoy súper contenta de estar acá y de la experiencia vivida, siempre es un aprendizaje, parece que nunca terminamos de aprender cosas. A donde voy siempre cuento que soy de San Cristóbal y como que mucho de lo que hice fue porque quería demostrar de que se podía y me esforcé un montón, acá me siento súper contenida, San Cristóbal es como una familia grande y yo amo el lugar donde nací”, expresó Virgi sin olvidarse de sus raíces por más éxito que esté obteniendo.

Esta profesión que tanto le apasiona y en un deporte que practicó desde muy chica, ella se permitió soñar llegar a la cima del arbitraje internacional y actualmente representa al país con su trabajo, dedicándole horas de estudio, esfuerzo, preparación física y mental, viajes y el estar lejos de sus seres queridos, pero con su simpatía y sencillez recorre el mundo cosechando amigos.

“Después del Americup de Puerto Rico estuve en el Mundial U19 en Letonia con ocho mujeres más, fue la primera vez que hubo mujeres en un torneo mundial masculino y después estuve varada en España hasta poder regresar. No todos tienen la posibilidad de estar en un mundial, todos somos capaces de hacerlo, sino porque la Federación Internacional de Básquet tiene diferentes niveles de licencias y esta me habilita estar en un torneo de hombres a nivel internacional”, comenzó relatando Virgi y continuó diciendo que “siempre digo que estuve en el momento justo, en el lugar justo pero estamos en un momento en donde hay un cambio de paradigma y una oportunidad para la mujer que si la sabemos aprovechar y si estamos acorde a eso tenemos posibilidades de demostrar que podemos cumplir estos roles. Mi performance estuvo bien, siempre digo que me falta un poquito más disfrutar, vivo a prueba día a día y no tengo que vivirlo con tanta presión”.

Para ella fue una gran oportunidad poder participar en un torneo de estas características junto a sus compañeras y sólo ella sabe a todo lo que se enfrentó para conseguirlo, fruto de su trabajo y pasión.

“Estuve en la tercer categoría a nivel nacional, muchos años sin tener la posibilidad de dirigir y siempre cuento lo que me fortalece y lo que me debilita lo guardo para que me sirva de aprendizaje. Mi paso por Argentina fue muy duro, las puertas estaban muy cerradas, pero llegar a donde estoy después de 15 años arbitrando hay mucho y mucha gente alrededor. Siempre digo: anda por tus sueños reales, por lo que realmente amas hacer y no hay nada que te impide hacerlo”, expresó con ese mensaje inspirador para muchos.

Con respecto a ser mujer en esta profesión, en donde no era común ver árbitros mujeres y especialmente dirigiendo a hombres, gracias al cambio social que se atraviesa sus experiencias son positivas pero sabemos que no son las mismas oportunidades para una mujer que para un hombre.

Hay un cambio social, amo a mis compañeros, no tengo nada que decir y si ellos han puesto alguna traba fue para hacernos fuertes a nosotras, siempre pienso eso. Para los hombres también es difícil verlo entonces creo que es súper enriquecedor trabajar con hombres y trabajar con mujeres en esta integración. Jamás sentí una falta de respeto, supe poner límites, nunca pase por una situación difícil y en las tribunas la mujer es la más agresiva en la cancha y los hombres las frenan”.

Tal como ella lo aseguró, no hay límites para nada, ni para nadie y nunca hay que sentirse distinta por ser mujer.

Para Virgi este camino sigue, actualmente la situación de pandemia en nuestro país genera distintas complicaciones y no es sencillo irse y poder regresar.

“Hoy no tengo ninguna nominación por delante, salimos y no sabemos si vamos a poder entrar al país y sumado a ese el costo de nuestra movilidad es muy alto pero estamos en una situación en donde el deporte está marchando solo en algunos estamentos, los recursos económicos son importantes y no es fácil”.

Apasionada de los deportes y conocedora de la materia, le consultamos a la Profe Virgi cuál es su mirada de los Juegos Olímpicos que se desarrollan en Tokio y en cómo ve la participación de los atletas y deportistas tanto argentinos, teniendo en cuenta que la pandemia no les permitió entrenar a un 100% como sí sucedió en otros países. Además, la idea de ella era estar presente pero lamentablemente no pudo hacerlo.

“No me movía delante del tele, lo estoy viviendo de otra manera, yo tenía mi credencial en mi bolso y no pude ir, no digo que haya sido porque se haya cerrado el país y me haya quedado varada en España, todo pasa por alguna razón y acepto las cosas por más duras que sean. Lo de Tokio me movilizó mucho en el tema de salud mental de los atletas, los resultados con todo el esfuerzo que se ha hecho para entrenar con todas las restricciones y la realidad que se muestra es muy dura y frontal”.

Por último y para despedirse, Virginia habló sobre sus afectos, sobre su familia y sus amigos que son un sostén importante para ella y del reconocimiento de tantas personas que constantemente la felicitan por su trabajo, que tan merecido lo tiene.

“Cerras los ojos e imaginas una red de personas que se toman de las manos y me sostienen para que yo pueda estar ahí. Mi familia, mis papás, mis hermanos, mis amigas, mis amigos, de acá y de otros lugares pendientes siempre, quien me cuida mi casa, el perro, me manda un mensaje, esa es mi gente y sin su amor no podría estar donde estoy”.

Noelí Rojas

Periodista y Redactora Periódico El Departamental

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