"La economía social puede hacer un gran aporte para estabilizar precios"

Política 24 de febrero de 2020 Por El Departamental
Mario Cafiero es Titular del Instituto Nacional de la Economía Social (Inaes), ingeniero industrial (graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, UBA) y ex diputado nacional.
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Cafiero. “El sector de la economía social es el único que puede ordenar los mercados”, afirmó.

Fuente: Diario La Capital

“El sector de la economía social puede hacer un gran aporte para la estabilización de los precios”. Así lo señaló Mario Cafiero, nuevo titular del Instituto Nacional de la Economía Social (Inaes), convencido de que su misión al frente del organismo encargado de promover y regular el sector de las cooperativas y mutuales es potenciar a estas entidades como parte de la solución de los problemas actuales de la economía, como señaló el presidente Alberto Fernández en su discurso inaugural.

   Tras participar en Rosario del congreso anual de Agricultores Federados Argentinos (AFA), Cafiero dialogó con La Capital sobre el estado actual de las organizaciones de la economía social y el papel que cumplirán en el nuevo esquema de política económica. “Estamos poniendo de nuevo a la economía social en el lugar que debe tener”, aseguró.

 —¿Cómo está el Inaes y cuáles son los planes del gobierno para la economía social?

   —Vengo trabajando desde hace tiempo en la economía social. Cuando fui diputado nacional presidí la comisión de Cooperativas y Mutuales. Siempre estuve cerca del sector. El Inaes es un organismo cogestionado entre el Estado nacional y las cooperativas y mutuales. Por eso es muy importante que el propio sector opine respecto de quién será el presidente del instituto. Y ahí tuve mucho apoyo, lo que además permitió arrancar rápidamente, en consenso con las entidades. El sector sufrió un ataque por parte de la gestión macrista, que quiso gravar sus actividades con Ganancias. También desde el Inaes se hizo una suerte de razzia que significó la eliminación del 50 por ciento de la matrícula existente. Por temas formales, se dieron de baja a más de 10 mil cooperativas y mutuales. Así como se habla de industricidio, también hubo un cooperativicidio. Lástima que no se dedicaron a hacer una razzia en las off shore. Hubiera significado un beneficio más importante. Encontramos, además, desfinanciado el organismo. Mauricio Macri, en el presupuesto 2020, que fue rechazado, le había asignado cero pesos al Inaes. Ese ninguneo obedeció a que ellos no creen en la economía social, pero vamos a cambiar diametralmente la política. El presidente ya planteó en su discurso inaugural que las cooperativas eran parte de su agenda. Ya hay varios ministerios que anunciaron que van a buscarlas en apoyo para la realización de obras públicas y viviendas, para desarrollo social. Estamos poniendo de nuevo a la economía social en el lugar que tiene que tener. Que no es necesariamente el lugar del asistencialismo, de la cooperativa en el lugar donde te caés, sino en la cooperativa protagonista de la reconstrucción productiva del país. Hablamos del tercer motor de la economía. Está el Estado, el sector privado y la economía social. Y queremos poner en marcha este motor. —Fernández dijo que la economía popular es parte de la solución. ¿Cómo articulan las cooperativas y otras entidades de la economía social con los movimientos sociales y las organizaciones de la economía popular?

 —Son totalmente complementarios y es necesario integrarlas en el concepto más amplio de asociativismo. Comprende no sólo a las tradicionales y fuertes cooperativas y mutuales del país sino también a las organizaciones sociales. También a los clubes. Vamos a empezar con cursos de capacitación para la gerenciación de clubes, culturales, deportivos, científicos. Y los sindicatos son otro actor importante de la economía social porque, además de defender al trabajador en la negociación salarial, cumplen un rol muy importante en la organización del consumo con ese salario. Hay mutuales sindicales, proveedurías, turismo sindical. Queremos también trabajar con toda esa faz del sindicalismo.

   

—Acá está el caso, por ejemplo, de la proveeduría de la Asociación de Empleados de Comercio (AEC), que es una referencia. ¿Esas organizaciones tienen un papel para combatir la inflación?

   —Conozco el caso de la AEC, que funciona muy bien. El sector de la economía social es el único que puede ordenar los mercados, que tienen tendencia a funcionar como oligopolio. El sector de la economía social puede hacer un gran aporte para la estabilización de los precios en la Argentina. También estamos trabajando en los mercados populares, mercados sociales, mercados cooperativos. Para vincular al productor de la economía social con la demanda organizada que pueden generar los sindicatos y organizaciones populares. El productor de la economía social tiene un rol importante para completar la idea de Precios Cuidados con una verdadera competencia para que baje el precio. Estamos trabajando mucho para el saneamiento y puesta en valor de Sancor, que es un ejemplo de cómo una cooperativa puede estabilizar el mercado lácteo y de quesos. La salida de Sancor del mercado significó el avance de sectores con prácticas casi monopólicas. Miremos los precios de esos productos y nos vamos a dar cuenta enseguida. La idea de que Sancor sea una cooperativa importante en materia de estabilización de precios es importante para el Estado.

   —¿Cómo está Sancor después de la crisis?

   —Está en una situación crítica, pero pensamos que con el apoyo de un gobierno al que le interesa la economía social podemos sacarla adelante. Estamos trabajando con distintas variantes. El primer paso importante fue que la Afip la incluyera dentro de la moratoria que se votó por la ley de solidaridad. La ley no incluía expresamente a las cooperativas, pero se interpretó que, como era una asociación sin fines de lucro, le correspondían los beneficios. Eso le permitió resolver el tema impositivo, una parte importante de sus problemas.

    —¿Qué casos cooperativos considera emblemáticos para replicar en todo el sector?

   —Por empezar, las cooperativas de la cadena agroalimentaria. También en la obra pública. Toda la vivienda cooperativa y autogestionaria tiene menor precio que la construida por las empresas privadas. Después está el tema financiero. Generamos una línea directa entre las mutuales y las cooperativas productivas. Hace poco anunciamos el préstamo denominado UNO, porque es el primero que las mutuales hacen a cooperativas productivas. Porque antes nadie los había juntado. El Inaes los juntó, hizo un puente entre las mutuales de ayuda económica y Fecovita, la federación de las cooperativas vitivinícolas de Mendoza. Con ese préstamo resuelven un tercio de lo que necesitaban para levantar la vendimia. Es el propio sector de la economía social que se organiza para financiar a sus productores.

—El gobierno anunció que se trabaja para profundizar los convenios por los cuales los beneficiarios de programas sociales participen en distintas actividades, como la reparación de escuelas. ¿El Inaes tiene para aportar ahí?

   —Sí, lógico. Alberto plantea que el trabajo tiene que ordenar la vida económica. Y si hay un subsidio, hay que ver cómo involucrarlo en una actividad que genere trabajo. Por eso trabajamos para darles más vida a las cooperativas de trabajo. Estuve charlando con el intendente Pablo Javkin para lanzar en Rosario un programa sobre cooperativas de cuidados, que pueden ser protagonistas para resolver, primero, el cuidado de la persona mayor, personas con discapacidad o a niños y niñas. Pero también para resolver el problema del trabajo.

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